Ahora me sale ese bobo de baba de Llamazares, médico con título cubano que afortunadamente para la sanidad española no ejerce, rescatando el saludo puño en alto como "el símbolo de la izquierda".
Algo a lo que nosotros, cariñosamente para con los rogelios (eso si eran enemigos dignos, y no esta colla de desfaenados), llamabamos "agarrarse el cuerno".
A la mierda con esa vaina.
viernes, 22 de febrero de 2008
lunes, 11 de febrero de 2008
Alegres soldados
¿Quien dijo que los guripas vivimos anclados en el pasado?.
Aqui va la web de un camarada, Alfredo González Díez. Acaba de terminar de subir su libro, aun inedito, por desgracia.
http://www.alegressoldados.es/
Hoy, internet escucha la voz de "Rusia es culpable" y lia el petate.
Aqui va la web de un camarada, Alfredo González Díez. Acaba de terminar de subir su libro, aun inedito, por desgracia.
http://www.alegressoldados.es/
Hoy, internet escucha la voz de "Rusia es culpable" y lia el petate.
viernes, 8 de febrero de 2008
Oido por la tele
Viendo un documental sobre la censura franquista, escuche tres veces tres que la censura, ejercida por militares, curas y falangistas, se ejerció hasta 1978.
Sin comentarios.
Bueno, si, uno.
¿La burricie es intencional o es un efecto de la LOGSE?
Sin comentarios.
Bueno, si, uno.
¿La burricie es intencional o es un efecto de la LOGSE?
jueves, 31 de enero de 2008
Los autobuses no son para viejos
Hace un par de días, contrariamente a mis costumbres, tomé un autobús. Y no digo esto por ser un "exquisito", ni por nada similar. Sencillamente, el médico me recomendó caminar y siempre que puedo, camino. Y si tengo prisa, tomo un taxi o recurro a hijos y nietos.
Pero ese día, sin prisa alguna, llevaba un par de bolsas que me hacían cansarme. Así que tomé un autobús de la empresa municipal.
El autobús estaba lleno sin llegar a estar repleto. Por supuesto los asientos para minusvalidos, embarazadas y ancianos estaban ocupados. En el lado donde yo me encontraba (andar por dentro de un autobús en marcha, con mi edad y con bolsas, se convierte en algo parecido a una aventura) había dos asientos: uno ocupado por una chica embarazada, y otra ocupada por un joven quien por sus rasgos me pareció un ciudadano del este de Europa, de tantos que escapan del caos que dejó el comunismo para venir a lo que se llamaba hace años el mundo libre. La chica pretendió levantarse para cederme el asiento, algo que no permití. El joven no hizo ademán alguno de levantarse, aun más, se hizo el distraído, a pesar de algún comentario que un par de señoras le lanzaron. No importa. Soy viejo, pero no enclenque. Al cabo de cuatro paradas, el joven se levantó. Entonces le pregunté si era un discapacitado psíquico, porque el cuerpo en apariencia lo tenía sano. Me miró como si quisiera fulminarme, perdonándome la vida.
A mi este suceso no me inspira odio, ni tan siquiera dolor. Me da tristeza. Lo veo triste porque, hace años, quizá demasiados, de ver algo similar, algún joven hubiera saltado de su asiento por dos motivos: para cedérselo al anciano, y para afear la conducta del que ocupa de manera indebida el asiento reservado, sea este rumano, magrebí o castellano de Ávila.
Y no. Tan solo las señoras mayores que venían cargadas con la compra le cantaron cuatro frescas. Los jóvenes... siguieron sentados. Lo que si me dolió es que no les cedieran sus asientos a esas señoras, de edad madura, y cargadas de bolsas de la compra.
España cambia demasiado rápido. Y no me gusta el sentido del cambio.
Pero ese día, sin prisa alguna, llevaba un par de bolsas que me hacían cansarme. Así que tomé un autobús de la empresa municipal.
El autobús estaba lleno sin llegar a estar repleto. Por supuesto los asientos para minusvalidos, embarazadas y ancianos estaban ocupados. En el lado donde yo me encontraba (andar por dentro de un autobús en marcha, con mi edad y con bolsas, se convierte en algo parecido a una aventura) había dos asientos: uno ocupado por una chica embarazada, y otra ocupada por un joven quien por sus rasgos me pareció un ciudadano del este de Europa, de tantos que escapan del caos que dejó el comunismo para venir a lo que se llamaba hace años el mundo libre. La chica pretendió levantarse para cederme el asiento, algo que no permití. El joven no hizo ademán alguno de levantarse, aun más, se hizo el distraído, a pesar de algún comentario que un par de señoras le lanzaron. No importa. Soy viejo, pero no enclenque. Al cabo de cuatro paradas, el joven se levantó. Entonces le pregunté si era un discapacitado psíquico, porque el cuerpo en apariencia lo tenía sano. Me miró como si quisiera fulminarme, perdonándome la vida.
A mi este suceso no me inspira odio, ni tan siquiera dolor. Me da tristeza. Lo veo triste porque, hace años, quizá demasiados, de ver algo similar, algún joven hubiera saltado de su asiento por dos motivos: para cedérselo al anciano, y para afear la conducta del que ocupa de manera indebida el asiento reservado, sea este rumano, magrebí o castellano de Ávila.
Y no. Tan solo las señoras mayores que venían cargadas con la compra le cantaron cuatro frescas. Los jóvenes... siguieron sentados. Lo que si me dolió es que no les cedieran sus asientos a esas señoras, de edad madura, y cargadas de bolsas de la compra.
España cambia demasiado rápido. Y no me gusta el sentido del cambio.
jueves, 24 de enero de 2008
Botín y su piedad
Oigo una noticia a la que no doy crédito. Botín, el banquero, ha regalado un manto a la Virgen del Pilar.
Hasta aquí, encomiable, en esta época en que el anticlericalismo resurge poderoso.
Pero resulta que el manto parece ser que lleva el emblema y los colores del banco. Y esto, más que una ofensa, una blasfemia, creo que casi es una herejía.
No tengo una cuenta en ese banco. Si la tuviera, no tardaría en cancelarla.
Hasta aquí, encomiable, en esta época en que el anticlericalismo resurge poderoso.
Pero resulta que el manto parece ser que lleva el emblema y los colores del banco. Y esto, más que una ofensa, una blasfemia, creo que casi es una herejía.
No tengo una cuenta en ese banco. Si la tuviera, no tardaría en cancelarla.
martes, 15 de enero de 2008
Naturaleza y entorno
Me llama uno de mis nietos para que vea un "blog". De blog a blog parece que va esto. Se trata del blog de Pepiño Blanco, analfabeto funcional que por mor de las circunstancias actuales parece ser que es alguien en la estructura de poder de España.
Y la verdad, lo primero que veo me abre unos ojos como platos. Dice el interfecto:
"El tiburón del capitalismo sale de la madriguera"
¿Hay por ahí algún alma caritativa que le diga a este perfecto inútil que quienes salen de las madrigueras son los conejos, no los tiburones? ¿confunde este alto cargo a los escualos con los tejones?
¿Ha aprobado este individuo algún plan de estudios? ¿Cómo ha podido ser eso?.
Y la verdad, lo primero que veo me abre unos ojos como platos. Dice el interfecto:
"El tiburón del capitalismo sale de la madriguera"
¿Hay por ahí algún alma caritativa que le diga a este perfecto inútil que quienes salen de las madrigueras son los conejos, no los tiburones? ¿confunde este alto cargo a los escualos con los tejones?
¿Ha aprobado este individuo algún plan de estudios? ¿Cómo ha podido ser eso?.
domingo, 13 de enero de 2008
Gracias
Me da vergüenza publicar algunos comentarios, porque parece que al hacerlo caigo sencillamente en la inmodestia.
No puedo dejar de escribir una sencilla línea:
"Escuetamente, gracias, como corresponde al laconismo militar de nuestro estilo"
No puedo dejar de escribir una sencilla línea:
"Escuetamente, gracias, como corresponde al laconismo militar de nuestro estilo"
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