Disculpad mi silencio, pero he tenido un grave conflicto familiar. Mi tío y mi padre montaron en cólera cuando se enteraron de que informaba por aquí del estado de salud de mi abuelo (que va mucho mejor), así que me han prohibido que vuelva a escribir nada.
Tan solo escribo esto para avisar que el blog quedará mudo hasta que no sea mi propio abuelo el que venga para escribir.
Lo siento. Alicia.
P.D.: Me han prohibido escribir aquí, pero no el hablar con un profesor amigo, ya mencionado en estas entradas, que tiene otro blog. El lunes iré a verle y le contaré mis nuevas circunstancias.
sábado, 28 de marzo de 2009
jueves, 12 de marzo de 2009
Parte
Soy Alicia. Tengo que ser muy rápida, me esperan dentro de un rato en casa pero no he querido dejar de avisar.
Al final se han llevado a mi abuelo a Madrid... y está ingresado. Según parece, tiene para un par de semanas.
De moral, está fenomenal. Le pregunté si quería algo de su casa, y me pidió unos cuantos libros... y un block de notas. Me promete escribir todos los días. Cuando vaya a verle, la semana que viene, aprovechando las mini-vacaciones de las fallas, le arrancaré unas cuantas hojas y las transcribiré aquí.
Al final se han llevado a mi abuelo a Madrid... y está ingresado. Según parece, tiene para un par de semanas.
De moral, está fenomenal. Le pregunté si quería algo de su casa, y me pidió unos cuantos libros... y un block de notas. Me promete escribir todos los días. Cuando vaya a verle, la semana que viene, aprovechando las mini-vacaciones de las fallas, le arrancaré unas cuantas hojas y las transcribiré aquí.
miércoles, 25 de febrero de 2009
Noticias
Hola, soy Alicia.
He tardado por problemas personales. Mi abuelo sigue malucho, los problemas circulatorios de la pierna que han derivado en una úlcera muy dolorosa, parece ser que se agravan porque en esa misma pierna durante mucho tiempo conservó un trozo de metralla que, hasta años después, no le sacaron.
Aunque nos ha asustado bastante (pensábamos que llegarían a amputarle la pierna, por mera ignorancia médica), parece que va recuperandose. Aunque quizá después un tío mio se lo lleve a Madrid para que lo vea un especialista muy amigo suyo que atiende allí.
Sol: por razones obvias no le he pasado tu recado. Y no hay correo electrónico que darte, porque el suyo, lo gestiono yo mientras no esté bien.
Pero tengo alguna noticia más. Y una sorpresa.
La noticia es que hoy he comido con mi amigo, el padre del niño... y luego le he acompañado a la clase que daba. ¡Yo quiero ser alumna suya!. Es la primera vez que oigo a alguien mencionar a Spengler en estas aulas, y eso por no contar otras cosas que a mi, me dejaron preocupada. Decir alguna que otra de las frases que le he escuchado me temo que tiene sus riesgos.
Y la sorpresa: tengo unas líneas de mi abuelo que transcribir, lo que hago inmediatamente. Espero entender bien su picuda letra.
-------------------------------------------------------------
Grados de corrupción.
No voy a defender al PP. Ni son "los mios", ni tan siquiera me gustan. Pero si tengo que decir que me hace gracia, mucha gracia, ver al partido socialista acusándole de corrupción, con esa marioneta histérica que es el juez Garzón (lo siento señoría, pero creo que a mi edad no me puede encausar) lanzando improperios.
No dudo de que el PP esté lleno de ladronzuelos y desgarramantas pero ¡quien fue a decirlo! Un partido que se ha caracterizado históricamente, desde Prieto a Zapatero, pasando (¡y vaya que pasando!) por Felipe González le acuse de corrupción, viene a ser como si un drogadicto afeara a los fumadores su actitud.
Por supuesto, el hombre de la calle no tiene memoria, no recuerda a Filesa, a Matesa, a las cabezas rectoras del estado, desde el BOE a la Guardia Civil viendo el mundo a través de las rejas. Y, claro, el PP no tiene narices para recordárselo a la gente. Como decía Ricardo de La Cierva, no son más que un atajo de cobardes y coprófogos. Así les va, así nos va a todos.
Y, dentro de toda esta película, destaco a tres actores principales. Destaco a ese ministro, que dice que luchará contra los hijos tras luchar contra los padres, olvidando quizá el pasado muy azul de su progenitor, al que, imagino, habrá abandonado en una gasolinera. Ministro que defiende la igualdad, pero que es más igual que los demás, que se permite cazar sin permiso. Claro que "ud. no sabe con quien está hablando".
Destaco también a ese juez valiente, que le manda a los guardaespaldas a un par de jubilados que lo increpan, pero que le da un soponcio, quizá, por el retraso que tuvo la partida de defunción de Franco. Claro porque ¿y si estuviera vivo aun?. Corriendo a la frontera, majo. Eso, o a entrenar levantando el brazo. Seguro que tu familia te podría enseñar a hacerlo. Ese juez, estrella con acciones para ser estrellado, que brinda por las decenas de años que debe quedarle al PSOE. No dudo que así será, con los mimbres que tenemos nos saldrán esas cestas, pero que un juez (¿imparcial?) brinde por ello... si, con Stalin pasaban cosas así.
Y, como traca final ¡Gallardón, borracho!. ¿Que dirá tu suegro si se entera?. O mejor ¿que dirán tus camaradas con los que vendías opúsculos más bien nazis en la Castellana hace ya muchos años?.
Tenemos unos políticos que, lamentablemente, nos lso merecemos.
Vamos directos al pudridero.
He tardado por problemas personales. Mi abuelo sigue malucho, los problemas circulatorios de la pierna que han derivado en una úlcera muy dolorosa, parece ser que se agravan porque en esa misma pierna durante mucho tiempo conservó un trozo de metralla que, hasta años después, no le sacaron.
Aunque nos ha asustado bastante (pensábamos que llegarían a amputarle la pierna, por mera ignorancia médica), parece que va recuperandose. Aunque quizá después un tío mio se lo lleve a Madrid para que lo vea un especialista muy amigo suyo que atiende allí.
Sol: por razones obvias no le he pasado tu recado. Y no hay correo electrónico que darte, porque el suyo, lo gestiono yo mientras no esté bien.
Pero tengo alguna noticia más. Y una sorpresa.
La noticia es que hoy he comido con mi amigo, el padre del niño... y luego le he acompañado a la clase que daba. ¡Yo quiero ser alumna suya!. Es la primera vez que oigo a alguien mencionar a Spengler en estas aulas, y eso por no contar otras cosas que a mi, me dejaron preocupada. Decir alguna que otra de las frases que le he escuchado me temo que tiene sus riesgos.
Y la sorpresa: tengo unas líneas de mi abuelo que transcribir, lo que hago inmediatamente. Espero entender bien su picuda letra.
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Grados de corrupción.
No voy a defender al PP. Ni son "los mios", ni tan siquiera me gustan. Pero si tengo que decir que me hace gracia, mucha gracia, ver al partido socialista acusándole de corrupción, con esa marioneta histérica que es el juez Garzón (lo siento señoría, pero creo que a mi edad no me puede encausar) lanzando improperios.
No dudo de que el PP esté lleno de ladronzuelos y desgarramantas pero ¡quien fue a decirlo! Un partido que se ha caracterizado históricamente, desde Prieto a Zapatero, pasando (¡y vaya que pasando!) por Felipe González le acuse de corrupción, viene a ser como si un drogadicto afeara a los fumadores su actitud.
Por supuesto, el hombre de la calle no tiene memoria, no recuerda a Filesa, a Matesa, a las cabezas rectoras del estado, desde el BOE a la Guardia Civil viendo el mundo a través de las rejas. Y, claro, el PP no tiene narices para recordárselo a la gente. Como decía Ricardo de La Cierva, no son más que un atajo de cobardes y coprófogos. Así les va, así nos va a todos.
Y, dentro de toda esta película, destaco a tres actores principales. Destaco a ese ministro, que dice que luchará contra los hijos tras luchar contra los padres, olvidando quizá el pasado muy azul de su progenitor, al que, imagino, habrá abandonado en una gasolinera. Ministro que defiende la igualdad, pero que es más igual que los demás, que se permite cazar sin permiso. Claro que "ud. no sabe con quien está hablando".
Destaco también a ese juez valiente, que le manda a los guardaespaldas a un par de jubilados que lo increpan, pero que le da un soponcio, quizá, por el retraso que tuvo la partida de defunción de Franco. Claro porque ¿y si estuviera vivo aun?. Corriendo a la frontera, majo. Eso, o a entrenar levantando el brazo. Seguro que tu familia te podría enseñar a hacerlo. Ese juez, estrella con acciones para ser estrellado, que brinda por las decenas de años que debe quedarle al PSOE. No dudo que así será, con los mimbres que tenemos nos saldrán esas cestas, pero que un juez (¿imparcial?) brinde por ello... si, con Stalin pasaban cosas así.
Y, como traca final ¡Gallardón, borracho!. ¿Que dirá tu suegro si se entera?. O mejor ¿que dirán tus camaradas con los que vendías opúsculos más bien nazis en la Castellana hace ya muchos años?.
Tenemos unos políticos que, lamentablemente, nos lso merecemos.
Vamos directos al pudridero.
sábado, 14 de febrero de 2009
Aun igual
Soy Alicia de nuevo.
Mi abuelo sigue pocho. Quizá un poco peor, pues le llegó la noticia de la muerte de un camarada, Leopoldo Espósito, de Madrid, y le ha afectado bastante. Me contó mi tio que este domingo pasado se quedó en casa y vio la misa por la TV, así que si debía estar tocado por la noticia, pues no es propio de él.
Espero poder daros buenas noticas pronto.
En cuanto a la otra preocupación que comparto con vosotros, poco más se. Vi al niño el jueves y, su padre tenía razón, no aparenta estar enfermo, desborda vitalidad. De hecho se mueve como dieciseis. Hasta intentó levantarme la falda, vamos. Me contó una anecdota con pelos y señales, que despues al verla transcrita me emocionó igualmente, el niño tiene todo un caracter. Así debería estar siempre. Este lunes pasaré a ver a su padre, para interesarme por posibles novedades, se que tienen muchas citas pendientes en el hospital.
Mi abuelo sigue pocho. Quizá un poco peor, pues le llegó la noticia de la muerte de un camarada, Leopoldo Espósito, de Madrid, y le ha afectado bastante. Me contó mi tio que este domingo pasado se quedó en casa y vio la misa por la TV, así que si debía estar tocado por la noticia, pues no es propio de él.
Espero poder daros buenas noticas pronto.
En cuanto a la otra preocupación que comparto con vosotros, poco más se. Vi al niño el jueves y, su padre tenía razón, no aparenta estar enfermo, desborda vitalidad. De hecho se mueve como dieciseis. Hasta intentó levantarme la falda, vamos. Me contó una anecdota con pelos y señales, que despues al verla transcrita me emocionó igualmente, el niño tiene todo un caracter. Así debería estar siempre. Este lunes pasaré a ver a su padre, para interesarme por posibles novedades, se que tienen muchas citas pendientes en el hospital.
sábado, 7 de febrero de 2009
Alicia - Mi abuelo sigue un poco pocho
No quería dejar pasar más tiempo sin venir por aquí y daros cuenta de la salud de mi abuelo. Tenía problemas en las piernas, y se ha complicado con el frío. Ahora está muy, muy constipado, y a su edad no creemos conveniente que se mueva de donde está. Luis: le he pasado tu recado. Pablo: no ha podido ni verlo, ha estado unos dias sin levantarse de la cama.
Pero está muy bien cuidado y mi abuelo es muy fuerte, una roca, no es su salud la que me preocupa.
Llevo toda esta semana dudando sobre si escribir esto. Y hoy me he decidido. He consultado a mi abuelo y me ha dado no solo su permiso, sino su bendición. Él ya habló del tema antes de irse, y sigue muy preocupado las noticias que le voy dando.
Esta semana ya no tenía exámenes. Me pasé a saludar a mi amigo, el profe, pero no estaba. Al día siguiente fui para restregarle por la cara que se fuera del despacho en horas de tutorías pero cuando le vi la cara supe que algo había pasado. Y no me equivocaba.
El día anterior habían ido al especialista con el niño. Me contaba que su mujer salió prácticamente llorando, y que a él solo le contuvo el tener a su hijo delante. Quien les atendió les dijo a las bravas poco menos que solo podían esperar a ver como evolucionaba. Y cuando preguntaron los síntomas que debían esperar les dijo: "Variables. De problemas oculares, a que tenga un aneurisma de aorta y se muera en segundos".
Me puse a llorar allí mismo. Y ahora, también al recordarlo. Mi amigo tiene Fe, una Fe a prueba de bombas, ha pasado por situaciones difíciles por desgracia con una frecuencia poco frecuente. Terminó consolándome a mi.
Y yo, solo puedo rezar. Cuando se lo dije a mi abuelo, me dijo: "Reza, reza sin parar hasta que las palabras te duelan en la garganta". Mi abuelo no llora, o lo hace pocas veces. Pero se que por dentro, lo hacía.
El jueves no iré a clase por la tarde. Me voy a escapar para tomar café con mi amigo... y acompañarle a recoger a su hijo al colegio. Necesito verlo.
Disculpad por robar vuestro tiempo. Pero necesitaba contarlo. Y el dueño del blog, me deja.
Pero está muy bien cuidado y mi abuelo es muy fuerte, una roca, no es su salud la que me preocupa.
Llevo toda esta semana dudando sobre si escribir esto. Y hoy me he decidido. He consultado a mi abuelo y me ha dado no solo su permiso, sino su bendición. Él ya habló del tema antes de irse, y sigue muy preocupado las noticias que le voy dando.
Esta semana ya no tenía exámenes. Me pasé a saludar a mi amigo, el profe, pero no estaba. Al día siguiente fui para restregarle por la cara que se fuera del despacho en horas de tutorías pero cuando le vi la cara supe que algo había pasado. Y no me equivocaba.
El día anterior habían ido al especialista con el niño. Me contaba que su mujer salió prácticamente llorando, y que a él solo le contuvo el tener a su hijo delante. Quien les atendió les dijo a las bravas poco menos que solo podían esperar a ver como evolucionaba. Y cuando preguntaron los síntomas que debían esperar les dijo: "Variables. De problemas oculares, a que tenga un aneurisma de aorta y se muera en segundos".
Me puse a llorar allí mismo. Y ahora, también al recordarlo. Mi amigo tiene Fe, una Fe a prueba de bombas, ha pasado por situaciones difíciles por desgracia con una frecuencia poco frecuente. Terminó consolándome a mi.
Y yo, solo puedo rezar. Cuando se lo dije a mi abuelo, me dijo: "Reza, reza sin parar hasta que las palabras te duelan en la garganta". Mi abuelo no llora, o lo hace pocas veces. Pero se que por dentro, lo hacía.
El jueves no iré a clase por la tarde. Me voy a escapar para tomar café con mi amigo... y acompañarle a recoger a su hijo al colegio. Necesito verlo.
Disculpad por robar vuestro tiempo. Pero necesitaba contarlo. Y el dueño del blog, me deja.
sábado, 31 de enero de 2009
Aun en Castellón. Escribe Alicia.
Hola a todos. Mi abuelo sigue tocado del ala y a su pesar, debe quedarse unos días más con mi tío.
Siento no haber podido pasar a colocar un texto que tengo de mi abuelo, ni a revisar el blog, pero estamos de exámenes y esos mandan. Gracias a un profe (algo cascarrabias ;)) que me dejaba un rincón de su despacho para estudiar he podido tener la tranquilidad que tenia en casa de mi abuelo sin tener que venir hasta aquí... y como el despacho está en el mismo campus, me he ahorrado un montón de tiempo en desplazamientos. Lo malo, es que he descuidado esto.
Paciencia. Mi abuelo parece ir mejorando y, aunque no venga enseguida, yo si me liberaré de exámenes y podré transcribir lo que él me mande.
Antes de teclear su texto, que me ha costado de entender su letra picuda lo que no imagináis, tengo que dar un recado:
Pablo, he pasado tu cuestionario a mi abuelo. Se lo he mandado al fax de mi tío. Lo que no se es lo que él finalmente hará. Cuando vaya a verle, le insistiré para que te ayude. A mi no suele negarme nada.
Y ahora, el texto prometido.
------------------------------------------------------
Israel, Palestina y los rojos.
Quien de mi sabe tan solo que he sido un voluntario de la División Azul, tiende a pensar que, por mi relación con el Heer, debo ser algo así como un nazi desbocado que merienda niños judíos todas las mañanas mojándolos en la jícara de chocolate. Un tonto racista que desprecia a la gente por el color de su piel, y que se cree superior a los demás. no solo eso, sino que niega el derecho a vivir a los demás.
Cuando ya me conocen más de cerca, cambian de opinión. Y cuando les presento a mi familia, alguno abre tanto la boca que la mandíbula llega a rozarle el suelo.
A pesar de todo esto, aun así, estos días sentado al sol, delante de la puerta del chalet de mi hijo, cuando delante de mi pasaban los vecinos y me veían siempre ávido de las noticias bélicas, las que más me suelen afectar de los periódicos, entran al trapo (creo que ya comenté que no suelo consumir mucha prensa, pero mi hijo, por deformación profesional, aun lejos ya de su actividad profesional, sigue leyendo mucha prensa. Así, todos los días me trae ABC, El País, El Mundo, Público y algo de la prensa local).
Suelen decirme alguna majadería como "esos salvajes de judíos deberían encontrar la horma de su zapato"
Vamos a ver, pero despacito, para que nadie se pierda.
Ni yo, ni creo no equivocarme un centímetro, ninguno de mis camaradas, conocía el holocausto en ese momento. Sabíamos, si, de su discriminación, y bien que muchos de nosotros nos enfrentamos con ellos. Hay innumerables anécdotas que no creo necesario recordar.
Pero aun más: según supe después, hubo algún judío entre nosotros. Judíos que se sentían alemanes, pero que por su porcentaje de sangre judía no podían formar en el ejercito alemán. No como alemanes... pero si como voluntarios españoles. Y aun recuerdo una charla que, al cubierto del frío en una isba, tuvimos cuando alguien cuyo nombre no recuerdo, muy puesto en lecturas, nos habló de algún artículo que había leído hacía mucho tiempo, donde se defendía desde posturas falangistas el hermanamiento con los sefardíes, para apoyarse en ellos como punta de lanza de la hispanidad.
No, entre nosotros no había judeofobia alguna. Antes al contrario, por donde pasamos, intentamos ayudarles frente al pisoteo de las tropas alemanas. Que tampoco todos eran iguales, y eso, quizá conviene aclararlo. Tambien hubo algun mando alemán que nos miraba con desprecio, por nuestra piel y pelo más oscuros, como en rebotica, hay de todo.
Mas dejemos el pasado.
El presente es el que es. Hay un estado que nos hace el inmenso favor de defenderse, y con nuestra inmensa fortuna de que lo haga sin complejos, frente a la avalancha musulmana que nos viene encima. Contra el fin de la civilización occidental tal y como la entendemos, contra esta, y perdón por la palabra, pero es frase leída a Rafael García Serrano, contra esta vieja puta que es Europa.
Israel se defiende del terror. No quiere más muertos suyos y, por tanto, empieza una guerra donde, claro, alguien tiene que morir. No se tiran confetis desde los fusiles. Su ejercito no dispara galletas maría, como el nuestro. Por suerte para nosotros.
Y aquí, mientras, los que se agarran el cuerno, defendiendo no solo a Palestina, sino queriendo masacrar el estado de Israel. Queriendo matar judíos.
Decidme pues: ¿quien es el racista, el antisemita? ¿lo soy yo, que me siento como un habitante de Tel Aviv, o lo son estos que piden la muerte de todo judío que se ponga por delante, a la sombra de la sagrada libertad de expresión?.
No se si hay más de insensatez, o de estupidez.
Siento no haber podido pasar a colocar un texto que tengo de mi abuelo, ni a revisar el blog, pero estamos de exámenes y esos mandan. Gracias a un profe (algo cascarrabias ;)) que me dejaba un rincón de su despacho para estudiar he podido tener la tranquilidad que tenia en casa de mi abuelo sin tener que venir hasta aquí... y como el despacho está en el mismo campus, me he ahorrado un montón de tiempo en desplazamientos. Lo malo, es que he descuidado esto.
Paciencia. Mi abuelo parece ir mejorando y, aunque no venga enseguida, yo si me liberaré de exámenes y podré transcribir lo que él me mande.
Antes de teclear su texto, que me ha costado de entender su letra picuda lo que no imagináis, tengo que dar un recado:
Pablo, he pasado tu cuestionario a mi abuelo. Se lo he mandado al fax de mi tío. Lo que no se es lo que él finalmente hará. Cuando vaya a verle, le insistiré para que te ayude. A mi no suele negarme nada.
Y ahora, el texto prometido.
------------------------------------------------------
Israel, Palestina y los rojos.
Quien de mi sabe tan solo que he sido un voluntario de la División Azul, tiende a pensar que, por mi relación con el Heer, debo ser algo así como un nazi desbocado que merienda niños judíos todas las mañanas mojándolos en la jícara de chocolate. Un tonto racista que desprecia a la gente por el color de su piel, y que se cree superior a los demás. no solo eso, sino que niega el derecho a vivir a los demás.
Cuando ya me conocen más de cerca, cambian de opinión. Y cuando les presento a mi familia, alguno abre tanto la boca que la mandíbula llega a rozarle el suelo.
A pesar de todo esto, aun así, estos días sentado al sol, delante de la puerta del chalet de mi hijo, cuando delante de mi pasaban los vecinos y me veían siempre ávido de las noticias bélicas, las que más me suelen afectar de los periódicos, entran al trapo (creo que ya comenté que no suelo consumir mucha prensa, pero mi hijo, por deformación profesional, aun lejos ya de su actividad profesional, sigue leyendo mucha prensa. Así, todos los días me trae ABC, El País, El Mundo, Público y algo de la prensa local).
Suelen decirme alguna majadería como "esos salvajes de judíos deberían encontrar la horma de su zapato"
Vamos a ver, pero despacito, para que nadie se pierda.
Ni yo, ni creo no equivocarme un centímetro, ninguno de mis camaradas, conocía el holocausto en ese momento. Sabíamos, si, de su discriminación, y bien que muchos de nosotros nos enfrentamos con ellos. Hay innumerables anécdotas que no creo necesario recordar.
Pero aun más: según supe después, hubo algún judío entre nosotros. Judíos que se sentían alemanes, pero que por su porcentaje de sangre judía no podían formar en el ejercito alemán. No como alemanes... pero si como voluntarios españoles. Y aun recuerdo una charla que, al cubierto del frío en una isba, tuvimos cuando alguien cuyo nombre no recuerdo, muy puesto en lecturas, nos habló de algún artículo que había leído hacía mucho tiempo, donde se defendía desde posturas falangistas el hermanamiento con los sefardíes, para apoyarse en ellos como punta de lanza de la hispanidad.
No, entre nosotros no había judeofobia alguna. Antes al contrario, por donde pasamos, intentamos ayudarles frente al pisoteo de las tropas alemanas. Que tampoco todos eran iguales, y eso, quizá conviene aclararlo. Tambien hubo algun mando alemán que nos miraba con desprecio, por nuestra piel y pelo más oscuros, como en rebotica, hay de todo.
Mas dejemos el pasado.
El presente es el que es. Hay un estado que nos hace el inmenso favor de defenderse, y con nuestra inmensa fortuna de que lo haga sin complejos, frente a la avalancha musulmana que nos viene encima. Contra el fin de la civilización occidental tal y como la entendemos, contra esta, y perdón por la palabra, pero es frase leída a Rafael García Serrano, contra esta vieja puta que es Europa.
Israel se defiende del terror. No quiere más muertos suyos y, por tanto, empieza una guerra donde, claro, alguien tiene que morir. No se tiran confetis desde los fusiles. Su ejercito no dispara galletas maría, como el nuestro. Por suerte para nosotros.
Y aquí, mientras, los que se agarran el cuerno, defendiendo no solo a Palestina, sino queriendo masacrar el estado de Israel. Queriendo matar judíos.
Decidme pues: ¿quien es el racista, el antisemita? ¿lo soy yo, que me siento como un habitante de Tel Aviv, o lo son estos que piden la muerte de todo judío que se ponga por delante, a la sombra de la sagrada libertad de expresión?.
No se si hay más de insensatez, o de estupidez.
sábado, 17 de enero de 2009
Alicia, que acaba de volver de Castellón
Ayer fui a ver a mi abuelo, está un poco pocho. Se ve que el frío le ha afectado a los pulmones y, de momento, no queremos que viaje. Se queda de momento con mi tío en su casa. Os manda recuerdos a todos. Me pidió que le llevara unos cuantos libros, así que como veis, sigue estando ágil de mente. Incluso me dio unas notas para que las transcribiera aquí... que he dejado en mi casa. Intentaré subirlas a lo largo de esta próxima semana.
Pablo: he visto tu mensaje hoy mismo, no entro en este blog más que desde casa de mi abuelo, donde ahora estoy. Le pasaré el mensaje a mi abuelo cuando hable con el... pero tengo que decirte que está muy escarmentado de tratos con historiadores, más de uno y más de dos han vapuleado sus recuerdos diciendo blanco donde el dijo negro.
Pablo: he visto tu mensaje hoy mismo, no entro en este blog más que desde casa de mi abuelo, donde ahora estoy. Le pasaré el mensaje a mi abuelo cuando hable con el... pero tengo que decirte que está muy escarmentado de tratos con historiadores, más de uno y más de dos han vapuleado sus recuerdos diciendo blanco donde el dijo negro.
sábado, 10 de enero de 2009
Desde Castellón
Hola a todos, soy Alicia.
Escribo desde la casa de mi abuelo, que aun sigue en Castellón, en la casa de campo de mi tío José Antonio. Aquí, rodeada de los libros y recuerdos de mi abuelo parece que se hace menos áspero estudiar para los examenes cuatrimestrales, que me rondan estos días.
Me llamó mi abuelo esta mañana para pedirme que avisara aquí de su retraso. Mi tío además de su piso de la ciudad, tiene una casita en un pueblecito de la provincia, donde se fueron todos a pasar las fiestas. Con el frio, la zona está nevada y el paraje es perfecto para rodar una película sobre Papa Noel, por lo que no me extraña que, conociendo la casa, decidiera quedarse allí unos días más, no por el frio, que a ese no le tiene miedo, sino por la biblioteca.
Mi tio heredó de su padre el amor por los libros, y al construirse su casa de verano hace unos treinta años, mimó la habitación que destinaba a tal fin. Una gran cristalera con vistas a los pinos nevados, una buena chimenea, dos sillones de lectura, una mesa de trabajo y un par de sillas, un equipo de música y el resto de la habitación, cubierta de suelo a techo de libros.
Recuerdo una frase que me dijo hace años mi abuelo que me impactó. Me dijo que si tuviera que imaginar el paraiso, imaginaría esa habitación.
Así, aprovechando que mis tios estan los dos jubilados y han decidido quedarse allí hasta que tengan una opinión mejor, mi abuelo ha decidido quedarse con ellos. Y es que, además, hacía mucho que no pasaba una temporada con ellos.
Os manda recuerdos desde allí.
Escribo desde la casa de mi abuelo, que aun sigue en Castellón, en la casa de campo de mi tío José Antonio. Aquí, rodeada de los libros y recuerdos de mi abuelo parece que se hace menos áspero estudiar para los examenes cuatrimestrales, que me rondan estos días.
Me llamó mi abuelo esta mañana para pedirme que avisara aquí de su retraso. Mi tío además de su piso de la ciudad, tiene una casita en un pueblecito de la provincia, donde se fueron todos a pasar las fiestas. Con el frio, la zona está nevada y el paraje es perfecto para rodar una película sobre Papa Noel, por lo que no me extraña que, conociendo la casa, decidiera quedarse allí unos días más, no por el frio, que a ese no le tiene miedo, sino por la biblioteca.
Mi tio heredó de su padre el amor por los libros, y al construirse su casa de verano hace unos treinta años, mimó la habitación que destinaba a tal fin. Una gran cristalera con vistas a los pinos nevados, una buena chimenea, dos sillones de lectura, una mesa de trabajo y un par de sillas, un equipo de música y el resto de la habitación, cubierta de suelo a techo de libros.
Recuerdo una frase que me dijo hace años mi abuelo que me impactó. Me dijo que si tuviera que imaginar el paraiso, imaginaría esa habitación.
Así, aprovechando que mis tios estan los dos jubilados y han decidido quedarse allí hasta que tengan una opinión mejor, mi abuelo ha decidido quedarse con ellos. Y es que, además, hacía mucho que no pasaba una temporada con ellos.
Os manda recuerdos desde allí.
miércoles, 17 de diciembre de 2008
Feliz Navidad
Deseo felicitaros la Navidad y que encontreis en el calor de vuestros hogares esa paz que hoy el mundo nos niega.
Voy a estar nos días sin aparecer. Mañana viene a recogerme mi hijo José Antonio para que pase la Navidad con ellos, en Castellón (es lo malo de tener a los hijos desperdigados por la piel de toro).
José Antonio tuvo en Castellón su último destino y allí se quedó a vivir tras jubilarse. Sus niños ya no son tales, pero la alegría es la misma como si tuvieran pocos años, en lugar de ser veinteañeros.
Me voy a celebrar el nacimiento de un niño, pero con otro niño muy presente, por el que rezo todos los días. He pedido a Alicia que me mantenga informada de cualquier novedad y que, si procede, ella misma la transcriba aquí.
Recibid todos, amigos y, porque no, enemigos, un fuerte abrazo de este viejo. Y no os quejeis del frío. Más hacía en Rusia.
Voy a estar nos días sin aparecer. Mañana viene a recogerme mi hijo José Antonio para que pase la Navidad con ellos, en Castellón (es lo malo de tener a los hijos desperdigados por la piel de toro).
José Antonio tuvo en Castellón su último destino y allí se quedó a vivir tras jubilarse. Sus niños ya no son tales, pero la alegría es la misma como si tuvieran pocos años, en lugar de ser veinteañeros.
Me voy a celebrar el nacimiento de un niño, pero con otro niño muy presente, por el que rezo todos los días. He pedido a Alicia que me mantenga informada de cualquier novedad y que, si procede, ella misma la transcriba aquí.
Recibid todos, amigos y, porque no, enemigos, un fuerte abrazo de este viejo. Y no os quejeis del frío. Más hacía en Rusia.
martes, 9 de diciembre de 2008
Más noticias
Preocupado como estaba, le pedí a Alicia que indagara sobre el niño del otro día.
Como soy consciente de que algunos estarán preocupados, paso el parte.
Parece ser que tratan de confirmar el diagnóstico. El asunto puede ser de muy leve a terrible. Alicia conoce a un amigo de su edad con esa misma enfermedad, ya se sabe que basta con que una mujer este embarazada para que empieze a ver embarazadas, y es un chico sano, lo que le da ánimos. Piensa presentarselo.
Mientras tanto, el matrimonio ha recuperado la normalidad. El niño sigue bien y ellos esperan con más tranquilidad las visitas médicas y las pruebas.
Básicamente no ha cambiado nada, pero al menos, tienen más paz.
Que no es poco.
Como soy consciente de que algunos estarán preocupados, paso el parte.
Parece ser que tratan de confirmar el diagnóstico. El asunto puede ser de muy leve a terrible. Alicia conoce a un amigo de su edad con esa misma enfermedad, ya se sabe que basta con que una mujer este embarazada para que empieze a ver embarazadas, y es un chico sano, lo que le da ánimos. Piensa presentarselo.
Mientras tanto, el matrimonio ha recuperado la normalidad. El niño sigue bien y ellos esperan con más tranquilidad las visitas médicas y las pruebas.
Básicamente no ha cambiado nada, pero al menos, tienen más paz.
Que no es poco.
lunes, 8 de diciembre de 2008
Del pasado
Aprovecho esta ventana pública para hacer un ruego
Se que Otto Ackermann, traductor en la División Azul, casó poco despues del fin de la guerra en Barcelona. Perdí su pista. ¿Algun amable lector sabe de él, de sus hijos si los tuvo?
Gracias.
Se que Otto Ackermann, traductor en la División Azul, casó poco despues del fin de la guerra en Barcelona. Perdí su pista. ¿Algun amable lector sabe de él, de sus hijos si los tuvo?
Gracias.
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Fragmentos del pasado
jueves, 4 de diciembre de 2008
El llanto de Alicia
Ayer, como otras veces, vino mi nieta buscando paz para estudiar a mi casa. La note silenciosa, pero no le di importancia, hasta que sentado en mi sillón leyendo creí que la oia llamandome. No era así, pero la vi enjuagarse una lágrima. Casi la obligué a explicarse.
Había quedado para comer con alguien de su universidad. Otras veces me había hablado bien de él. Recuerdo que me dijo algo así como que otros, al hablarle de mi, decían que ellos tambien hubieran ido con la División Azul. Él no dijo eso, pero me decia que la unción, el respeto que empleaba al tratar el tema le hacian pensar que por primera vez estaba ante alguien que si se hubiera ido a Rusia.
En la comida, al verlo apagado y con los ojos cristalinos le arrancó la verdad: su mujer y él estan pasando un mal momento, a su hijo pequeño de cuatro años, le han diagnosticado una enfermedad rara, con ecos tremendos y un tratamiento duro.
Me dijo que le había impresionado que, con todo el dolor que sentía, más manteniendolo en secreto para el resto de la familia, solo le pidiese que rezara.
A mi no me lo pidió, pero hago mia esa petición como una orden. Es más: pido que lo hagais vosotros. Rezad por la salud de ese niño. La oración todo lo puede.
Había quedado para comer con alguien de su universidad. Otras veces me había hablado bien de él. Recuerdo que me dijo algo así como que otros, al hablarle de mi, decían que ellos tambien hubieran ido con la División Azul. Él no dijo eso, pero me decia que la unción, el respeto que empleaba al tratar el tema le hacian pensar que por primera vez estaba ante alguien que si se hubiera ido a Rusia.
En la comida, al verlo apagado y con los ojos cristalinos le arrancó la verdad: su mujer y él estan pasando un mal momento, a su hijo pequeño de cuatro años, le han diagnosticado una enfermedad rara, con ecos tremendos y un tratamiento duro.
Me dijo que le había impresionado que, con todo el dolor que sentía, más manteniendolo en secreto para el resto de la familia, solo le pidiese que rezara.
A mi no me lo pidió, pero hago mia esa petición como una orden. Es más: pido que lo hagais vosotros. Rezad por la salud de ese niño. La oración todo lo puede.
sábado, 29 de noviembre de 2008
La bandera, humillada
Andaba pensando como plasmar lo que el asunto de la bandera de España en el parlamento vasco me hace pensar, sin incurrir en delito alguno, cuando mi nieta, que anda por aquí estudiando con su portatil por delante, me llama para que lea una cosa.
Me he estado riendo un buen rato. No puedo menos que copiar la dirección.
http://elgrancascarrabias.blogspot.com/2008/11/la-bandera-de-espaa-ondear-en-el.html
Ojalá esta realidad no fuera la pesadilla que es, y todo siguiera ese sueño.
Me he estado riendo un buen rato. No puedo menos que copiar la dirección.
http://elgrancascarrabias.blogspot.com/2008/11/la-bandera-de-espaa-ondear-en-el.html
Ojalá esta realidad no fuera la pesadilla que es, y todo siguiera ese sueño.
jueves, 20 de noviembre de 2008
Hace un año
Aproximadamente hace un año, supe de la muerte de Antonio Arias. Hace un tiempo que no logro orillar su recuerdo para centrarme en otros asuntos. A menudo, mis amigos muertos me visitan y con ellos, paradójicamente, me siento vivo. Vivo en un mundo podrido que está más muerto que ellos, rodeado de jóvenes de veinte años más viejos que yo, con pocas y brillantes excepciones.
El recuerdo de Antonio y otros logra, junto con las visitas de Alicia, Fernando, Eduardo, Manolo, y un nuevo amigo del que hablaré en otro momento, devolverme la confianza en mis conciudadanos.
Antonio fue un excelente camarada, al que perdí la pista tras su jubilación, que decidió pasar en Alicante, fue de los que contaban con un espíritu más recio.
Alistado con 16 años, formó parte de la primera división. Un tipo formidable, inquebrantable, con el que me hubiera gustado reflexionar sobre la garzonada con marcha atrás. Estoy seguro de que Antonio hubiera hecho llegar hasta el propio juez sus reflexiones sobre el asunto.
¡Camarada Antonio Arias Rodriguez!
¡Presente!
El recuerdo de Antonio y otros logra, junto con las visitas de Alicia, Fernando, Eduardo, Manolo, y un nuevo amigo del que hablaré en otro momento, devolverme la confianza en mis conciudadanos.
Antonio fue un excelente camarada, al que perdí la pista tras su jubilación, que decidió pasar en Alicante, fue de los que contaban con un espíritu más recio.
Alistado con 16 años, formó parte de la primera división. Un tipo formidable, inquebrantable, con el que me hubiera gustado reflexionar sobre la garzonada con marcha atrás. Estoy seguro de que Antonio hubiera hecho llegar hasta el propio juez sus reflexiones sobre el asunto.
¡Camarada Antonio Arias Rodriguez!
¡Presente!
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Fragmentos del pasado
martes, 11 de noviembre de 2008
¿Será posible un nuevo 20-N?
Me cuentan por teléfono camaradas madrileños que intentaron acercarse este domingo al Valle que en la entrada un grupo de Guardias Civiles registraron su vehículo y se incautaron de peligrosas armas, como una bandera de España y alguna insignia.
Más aun, dentro de la basílica, cuando un divisionario de 85 años se colocaba en la solapa una insignia de la división azul, un par de agentes de incognito se la confiscaron.
¿Que ocurrirá este dia 20?.
Quisiera tener fuerzas para ir este año. Si me repongo de un trancazo que estoy soportando, con algun nieto o con algun amigo que me lleve de paquete, allí estaré. Tendrán que abrirle la cabeza a este anciano.
No importa. Siempre me han dicho que soy duro de mollera.
Más aun, dentro de la basílica, cuando un divisionario de 85 años se colocaba en la solapa una insignia de la división azul, un par de agentes de incognito se la confiscaron.
¿Que ocurrirá este dia 20?.
Quisiera tener fuerzas para ir este año. Si me repongo de un trancazo que estoy soportando, con algun nieto o con algun amigo que me lleve de paquete, allí estaré. Tendrán que abrirle la cabeza a este anciano.
No importa. Siempre me han dicho que soy duro de mollera.
miércoles, 5 de noviembre de 2008
Alicia es famosa
Mi nieta vino el lunes entusiasmada. Parece ser que conoció a un profesor de su universidad que no es de la misma basura ideológica a la que están adscritos el resto de ellos.
Me dijo algo que me sorprendió. No por lo que representa en sí, sino porque fuera lo que más le llamara la atención a ella. Tras una charla distendida, al despedirse, le dijo que eran ellos, los mestizos hispanos (en alusión a su piel cobriza, herencia de su madre), los que tenían el deber de devolver la hispanidad a España. Que aquí estamos perdidos, y que tan solo insuflando un poco del aliento español que los peninsulares dejamos allí, España podrá volver a la vida.
Esto, no es nuevo. Mi nieta me ha oído decir cosas parecidas, formuladas de otra manera y con mayor dureza. Lo que a ella le sorprendió, y a mi casi me duele esa sorpresa, es que alguien hiciera alusión al color de su piel... en forma positiva.
¿Que España estamos conformando para que ella, española, nacida en España, pero con el ¡oh, grave pecado! de tener la mitad de su sangre con mezcla americana, se sorprenda?.
Yo tengo la respuesta: hemos dejado de ser cristianos. Con los valores en fuga, el racismo aparece. El racismo pagano, ya que ser cristiano impide ser racista. Solo hay una raza: la de los hijos de Dios.
Dejémoslo aquí. Ya tengo la tensión lo suficientemente alterada por culpa de Garzón, como para añadir motivos.
Retornemos a Alicia. Alicia esta tarde estaba contentísima. Parece ser que ese profesor ha hablado de ella en la página que tiene. La dirección (siento no poder poner enlaces de otra manera) es: http://elgrancascarrabias.blogspot.com/2008/11/alicia.html
La de la foto, no es Alicia, pero tengo que decir que el parecido es asombroso. Con una cara más redonda y una nariz más estilizada... diría que es ella.
Sobre lo que cuenta, lamento no estar de acuerdo con el profesor. Alicia no puede emplearse para generalizar, más bien, es la excepción que confirma la regla. Me dice Alicia que hay unos 30.000 alumnos en su universidad, y yo me apostaría lo que fuera a que no hay más allá de cinco que puedan homologarse en pensamiento a ella. Pero le agradezco las bellas palabras que con las que la describe. Se queda corto.
Y no es amor de abuelo.
Me dijo algo que me sorprendió. No por lo que representa en sí, sino porque fuera lo que más le llamara la atención a ella. Tras una charla distendida, al despedirse, le dijo que eran ellos, los mestizos hispanos (en alusión a su piel cobriza, herencia de su madre), los que tenían el deber de devolver la hispanidad a España. Que aquí estamos perdidos, y que tan solo insuflando un poco del aliento español que los peninsulares dejamos allí, España podrá volver a la vida.
Esto, no es nuevo. Mi nieta me ha oído decir cosas parecidas, formuladas de otra manera y con mayor dureza. Lo que a ella le sorprendió, y a mi casi me duele esa sorpresa, es que alguien hiciera alusión al color de su piel... en forma positiva.
¿Que España estamos conformando para que ella, española, nacida en España, pero con el ¡oh, grave pecado! de tener la mitad de su sangre con mezcla americana, se sorprenda?.
Yo tengo la respuesta: hemos dejado de ser cristianos. Con los valores en fuga, el racismo aparece. El racismo pagano, ya que ser cristiano impide ser racista. Solo hay una raza: la de los hijos de Dios.
Dejémoslo aquí. Ya tengo la tensión lo suficientemente alterada por culpa de Garzón, como para añadir motivos.
Retornemos a Alicia. Alicia esta tarde estaba contentísima. Parece ser que ese profesor ha hablado de ella en la página que tiene. La dirección (siento no poder poner enlaces de otra manera) es: http://elgrancascarrabias.blogspot.com/2008/11/alicia.html
La de la foto, no es Alicia, pero tengo que decir que el parecido es asombroso. Con una cara más redonda y una nariz más estilizada... diría que es ella.
Sobre lo que cuenta, lamento no estar de acuerdo con el profesor. Alicia no puede emplearse para generalizar, más bien, es la excepción que confirma la regla. Me dice Alicia que hay unos 30.000 alumnos en su universidad, y yo me apostaría lo que fuera a que no hay más allá de cinco que puedan homologarse en pensamiento a ella. Pero le agradezco las bellas palabras que con las que la describe. Se queda corto.
Y no es amor de abuelo.
martes, 28 de octubre de 2008
29 de octubre. 75 años
Pensaba escribir algo sobre este número redondo. Yo, que viví los 25 años rodeados de un falso oropel, y los 50 casi en las catacumbas, pero aun con muchos de mi generación plenos de vigor y cargados de moral, asisto a este último número redondo (ojalá llegara a cumplir los 115 años, pero lo veo difícil) con moral.
¿Se ha vuelto loco este viejo?. No. Se nos ataca y, quizá, dentro de nada se nos intente erradicar. No importa. Claro que no importa. Nos hará más fuertes.
Y si hace falta alguien que recuerde que hubo tiempos más duros, si hace falta que alguien cuente como es ver la sangre de los tuyos derramada... pedidmelo.
Vi ayer en esa página de libros que alguna vez he traído aquí, un artículo corto que me ha emocionado. No puedo menos que copiarlo de "palabra y obra" y ponerlo aquí.
-----------------------------------------------------------------------
Hay veces en que largos párrafos están huecos, no dicen nada. Que tomos y tomos componen solo el absurdo.
Y unas pocas veces, se da el milagro exacto de que unas pocas palabras aparecen dotadas de la poesía de lo eterno, con el eco de la piedra.
Esta vez, Arturo, Arturo Robsy, da con ellas. Y yo os las traigo aquí.
29 de octubre
Tal como Eugenio y Rafael García Serrano proclamaron la primavera, me atrevo, en menor escala, a añadirle un día: El 29 de Octubre es la primavera, su promesa, su gloria del camino. Su luz porque, inevitablemente, la Falange fue la "luz de un nuevo sol." El nuestro.
Setenta y cinco años, ya, viviendo en la primavera que sonríe e invita a la alegría; alzando la mano en saludo al cielo y sabiendo -qué bueno es saber- que un mundo viejo y agusanado, que se resiste a desaparecer, trata de refundarse sin más razón que sus intereses de clase opresora de rapiña. Mientras nosotros seguimos al aire y a la luz, nace el último estertor de la vieja España: el Social Capitalismo.
En setenta y cinco años nuestra primavera no ha sido buena, pero ha sido primavera. Tiempo de amor, de canción y de guerra. De muerte y resurrección. Y aquí estamos: a ninguno se nos ha ocurrido decir "75 años de honradez." No es necesario.
Todos firmes: entra el amanecer.
Y Dios, que nos mira.
Arturo ROBSY
-----------------------------------------------------------------------
Esta semana me permitiréis que solo conteste un par de comentarios "urgentes". Uno, que me pide que haga un enlace, a lo que mi respuesta es la consabida: no se, y, es más, no tengo demasiadas ganas de aprender. Lo siento.
Otra, me pregunta por el magnífico libro de Tomás Salvador. Tomás fue alma de muchas iniciativas divisionarias, como la editorial Marte o el boletín Hermandad. Fue un divisionario que no renegó de serlo. Y su obra, de ficción pero real, real pero de ficción, está llena de anécdotas que yo mismo conocí en primera persona. Pero lo que me gustaría recomendarte especialmente son las últimas páginas.
Y hago una petición: se que los que llevan la web de "Palabra y obra" visitan esta página. Os ruego que, si no lo habéis hecho, tratéis este libro. Y si lo habéis hecho, disculpadme y por favor, indicadme donde.
¿Se ha vuelto loco este viejo?. No. Se nos ataca y, quizá, dentro de nada se nos intente erradicar. No importa. Claro que no importa. Nos hará más fuertes.
Y si hace falta alguien que recuerde que hubo tiempos más duros, si hace falta que alguien cuente como es ver la sangre de los tuyos derramada... pedidmelo.
Vi ayer en esa página de libros que alguna vez he traído aquí, un artículo corto que me ha emocionado. No puedo menos que copiarlo de "palabra y obra" y ponerlo aquí.
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Hay veces en que largos párrafos están huecos, no dicen nada. Que tomos y tomos componen solo el absurdo.
Y unas pocas veces, se da el milagro exacto de que unas pocas palabras aparecen dotadas de la poesía de lo eterno, con el eco de la piedra.
Esta vez, Arturo, Arturo Robsy, da con ellas. Y yo os las traigo aquí.
29 de octubre
Tal como Eugenio y Rafael García Serrano proclamaron la primavera, me atrevo, en menor escala, a añadirle un día: El 29 de Octubre es la primavera, su promesa, su gloria del camino. Su luz porque, inevitablemente, la Falange fue la "luz de un nuevo sol." El nuestro.
Setenta y cinco años, ya, viviendo en la primavera que sonríe e invita a la alegría; alzando la mano en saludo al cielo y sabiendo -qué bueno es saber- que un mundo viejo y agusanado, que se resiste a desaparecer, trata de refundarse sin más razón que sus intereses de clase opresora de rapiña. Mientras nosotros seguimos al aire y a la luz, nace el último estertor de la vieja España: el Social Capitalismo.
En setenta y cinco años nuestra primavera no ha sido buena, pero ha sido primavera. Tiempo de amor, de canción y de guerra. De muerte y resurrección. Y aquí estamos: a ninguno se nos ha ocurrido decir "75 años de honradez." No es necesario.
Todos firmes: entra el amanecer.
Y Dios, que nos mira.
Arturo ROBSY
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Esta semana me permitiréis que solo conteste un par de comentarios "urgentes". Uno, que me pide que haga un enlace, a lo que mi respuesta es la consabida: no se, y, es más, no tengo demasiadas ganas de aprender. Lo siento.
Otra, me pregunta por el magnífico libro de Tomás Salvador. Tomás fue alma de muchas iniciativas divisionarias, como la editorial Marte o el boletín Hermandad. Fue un divisionario que no renegó de serlo. Y su obra, de ficción pero real, real pero de ficción, está llena de anécdotas que yo mismo conocí en primera persona. Pero lo que me gustaría recomendarte especialmente son las últimas páginas.
Y hago una petición: se que los que llevan la web de "Palabra y obra" visitan esta página. Os ruego que, si no lo habéis hecho, tratéis este libro. Y si lo habéis hecho, disculpadme y por favor, indicadme donde.
martes, 21 de octubre de 2008
Cortina de humo, pero humo duro
Coincido con algunos de los lectores, amigos y camaradas, que me apuntan el hecho de que la garzonada es en realidad una cortina de humo sobre la crisis.
Si y no. Cuando Garzón cargó contra Pinochet, periodistas y políticos varios se reían, lo veían como una chaladura. Chaladura que llevó a puerto el togado estrella.
No dudo en que en algún momento vendrán a por nosotros, los que quedemos. Pero, camaradas... me da igual. Es más, los espero y, de no ser por mi nieta, ya les habría mandado una caja de "documentación inculpatoria" para que procediese contra mí, acompañada de un certificado médico donde, reflejando enfermedad y dolencias, viera que si no se daba prisa conmigo, la parca podía ganarle la mano.
Que todo esto beneficia al gobierno ahuyentando siquiera por segundos la atención sobre la más grave crisis capitalista que se recuerda en estas tierras, es cierto. Pero que la fijación del presidente y del juez por ganar una guerra que perdieron existe, es algo que no se puede negar.
Y yo, que algo de la carrera de las armas conozco, me pregunto, y pregunto a los militares, soldados de España en ejercicio:
¿Os habéis dado cuenta de que se va a procesar a lo mas representativo y honorífico del Ejército, con un sin número de medallas militares en sus pechos, heridos y mutilados por la patria, gentes que derramaron su sangre en Cuba, Filipinas o Marruecos, que mandaron a miles de soldados, salvando a muchos de una muerte segura? ¿Y os habéis dado cuenta de que, simplemente, no se defenderán por ser ya cadáveres?.
¿Acaso este juez no sabe ya que si han fallecido los inculpados se debe decretar el sobreseimiento del asunto? ¿Donde estaba este tipo el 20 de noviembre de 1975? ¿en que zulo, en que madriguera se escondía?.
Estos héroes ahora procesados sin poder defenderse, ven mancillado su honor.
¿Va a callarse la Legión, viendo como los fundadores de la Legión, de los regulares son insultados y arrastrados por el barro?
Fueron humanos. Humanos con errores, agravados en una guerra civil a muerte entre hermanos, cuando incluso las normativas civiles y militares se permitían lo que hoy, con un cronocentrismo estúpido, se consideran excesos.
Pero aun hago otra pregunta, que no la última: ¿Qué méritos detentan las personas desaparecidas que hoy se pretenden defender, con las excepciones que toquen? ¿eran pacíficos progresistas izquierdosos de hoy, o seres violentos en tiempos de guerra?
Y ahora, mi pregunta al Ejercito ¿vais a quedaros callados?.
Mejor, no me contestéis. Ya conozco la respuesta. Y duele.
Si y no. Cuando Garzón cargó contra Pinochet, periodistas y políticos varios se reían, lo veían como una chaladura. Chaladura que llevó a puerto el togado estrella.
No dudo en que en algún momento vendrán a por nosotros, los que quedemos. Pero, camaradas... me da igual. Es más, los espero y, de no ser por mi nieta, ya les habría mandado una caja de "documentación inculpatoria" para que procediese contra mí, acompañada de un certificado médico donde, reflejando enfermedad y dolencias, viera que si no se daba prisa conmigo, la parca podía ganarle la mano.
Que todo esto beneficia al gobierno ahuyentando siquiera por segundos la atención sobre la más grave crisis capitalista que se recuerda en estas tierras, es cierto. Pero que la fijación del presidente y del juez por ganar una guerra que perdieron existe, es algo que no se puede negar.
Y yo, que algo de la carrera de las armas conozco, me pregunto, y pregunto a los militares, soldados de España en ejercicio:
¿Os habéis dado cuenta de que se va a procesar a lo mas representativo y honorífico del Ejército, con un sin número de medallas militares en sus pechos, heridos y mutilados por la patria, gentes que derramaron su sangre en Cuba, Filipinas o Marruecos, que mandaron a miles de soldados, salvando a muchos de una muerte segura? ¿Y os habéis dado cuenta de que, simplemente, no se defenderán por ser ya cadáveres?.
¿Acaso este juez no sabe ya que si han fallecido los inculpados se debe decretar el sobreseimiento del asunto? ¿Donde estaba este tipo el 20 de noviembre de 1975? ¿en que zulo, en que madriguera se escondía?.
Estos héroes ahora procesados sin poder defenderse, ven mancillado su honor.
¿Va a callarse la Legión, viendo como los fundadores de la Legión, de los regulares son insultados y arrastrados por el barro?
Fueron humanos. Humanos con errores, agravados en una guerra civil a muerte entre hermanos, cuando incluso las normativas civiles y militares se permitían lo que hoy, con un cronocentrismo estúpido, se consideran excesos.
Pero aun hago otra pregunta, que no la última: ¿Qué méritos detentan las personas desaparecidas que hoy se pretenden defender, con las excepciones que toquen? ¿eran pacíficos progresistas izquierdosos de hoy, o seres violentos en tiempos de guerra?
Y ahora, mi pregunta al Ejercito ¿vais a quedaros callados?.
Mejor, no me contestéis. Ya conozco la respuesta. Y duele.
sábado, 18 de octubre de 2008
El manifiesto de los 10
Soy Alicia.
El otro día, en casa nos quedamos helados viendo el telediario. Al ver las noticias, pensamos todos "parece que Garzón esté apuntando al abuelo".
Le llamé por teléfono y, con la voz más tranquila que nunca le había oído, me dijo algo que entonces no entendí, y que al comentarselo a mi padre me explicó. Me dijo algo muy simple: "No importa". Mi padre me contó que así se llamaba al boletín que la Falange publicaba los días de la persecución.
Me fui a su casa después de la cena y lo que vi me impactó. Con un profundo cabreo (le pido perdón, a él no le gusta que emplee este lenguaje) le vi organizar papeles. Me explicó que buscaba toda aquella documentación que relacionara sus actividades con la Falange y/o el Movimiento, para enviarselos a Garzón a su despacho. Llamé a casa y vino mi padre. Nos costó mucho hacerle desistir de la idea.
Esta mañana he empezado a llamar por teléfono y, esta noche, en lugar de ir de fiesta, hemos venido a su casa diez amigos. Amigos, nietos y amigos de sus nietos...
Y los diez nos hemos hecho un juramento: acompañar a mi abuelo en lo que venga, y aceptar como propias todas las decisiones que a partir de ahora tome. Si hay que correr con gastos, cada uno en la medida de sus posibilidades (hay algun estudiante entre nosotros, como yo misma) tomará parte de ellos.
Mi abuelo, que es alguien con una moral dificil de quebrar, se ha emocionado tanto con esta reunión improvisada que nos ha pedido disculpas para ir a acostarse. Le he preguntado si tenía inconveniente en que lo contara aquí y me ha dejado libertad para hacer lo que yo pensara mejor "en este momento tengo las entendederas nubladas", me ha dicho. Al principio quería quitarnos de la cabeza cualquier cosa parecida a ésta decisión. Insistía que lo que tenía era ganas de ver en que quedaba esto, y que para eso no necesitaba embarcar a nadie más. Aquí, mi amigo Fernando, le ha ganado la mano. Cuando Fernando le dijo "somos tus camaradas. No nos dejes fuera", yo ya sabía que mi abuelo daría su brazo a torcer.
Pienso que lo que hacemos es lo correcto y quiero compartirlo con quien se que, desde la distancia, tambien le aprecia.
Y ahora me vuelvo con los demás al salón. Aprovecharemos, con el permiso de mi abuelo, para grabar unos discos que guarda como oro en paño de la Cadena Azul de Radiodifusión, algo que hasta hoy mismo no sabía ni que existía. Eso se lo debemos tambien a Fernando, que es un estudioso sobre la OJE.
La noche será larga. Larga y falangista. Es la primera vez que me llamo así a mi misma.
El otro día, en casa nos quedamos helados viendo el telediario. Al ver las noticias, pensamos todos "parece que Garzón esté apuntando al abuelo".
Le llamé por teléfono y, con la voz más tranquila que nunca le había oído, me dijo algo que entonces no entendí, y que al comentarselo a mi padre me explicó. Me dijo algo muy simple: "No importa". Mi padre me contó que así se llamaba al boletín que la Falange publicaba los días de la persecución.
Me fui a su casa después de la cena y lo que vi me impactó. Con un profundo cabreo (le pido perdón, a él no le gusta que emplee este lenguaje) le vi organizar papeles. Me explicó que buscaba toda aquella documentación que relacionara sus actividades con la Falange y/o el Movimiento, para enviarselos a Garzón a su despacho. Llamé a casa y vino mi padre. Nos costó mucho hacerle desistir de la idea.
Esta mañana he empezado a llamar por teléfono y, esta noche, en lugar de ir de fiesta, hemos venido a su casa diez amigos. Amigos, nietos y amigos de sus nietos...
Y los diez nos hemos hecho un juramento: acompañar a mi abuelo en lo que venga, y aceptar como propias todas las decisiones que a partir de ahora tome. Si hay que correr con gastos, cada uno en la medida de sus posibilidades (hay algun estudiante entre nosotros, como yo misma) tomará parte de ellos.
Mi abuelo, que es alguien con una moral dificil de quebrar, se ha emocionado tanto con esta reunión improvisada que nos ha pedido disculpas para ir a acostarse. Le he preguntado si tenía inconveniente en que lo contara aquí y me ha dejado libertad para hacer lo que yo pensara mejor "en este momento tengo las entendederas nubladas", me ha dicho. Al principio quería quitarnos de la cabeza cualquier cosa parecida a ésta decisión. Insistía que lo que tenía era ganas de ver en que quedaba esto, y que para eso no necesitaba embarcar a nadie más. Aquí, mi amigo Fernando, le ha ganado la mano. Cuando Fernando le dijo "somos tus camaradas. No nos dejes fuera", yo ya sabía que mi abuelo daría su brazo a torcer.
Pienso que lo que hacemos es lo correcto y quiero compartirlo con quien se que, desde la distancia, tambien le aprecia.
Y ahora me vuelvo con los demás al salón. Aprovecharemos, con el permiso de mi abuelo, para grabar unos discos que guarda como oro en paño de la Cadena Azul de Radiodifusión, algo que hasta hoy mismo no sabía ni que existía. Eso se lo debemos tambien a Fernando, que es un estudioso sobre la OJE.
La noche será larga. Larga y falangista. Es la primera vez que me llamo así a mi misma.
viernes, 17 de octubre de 2008
Garzón
En Paraguay dejé muchos años y muy buenos amigos. El hijo de uno de ellos, Ovidio, hoy en un grupo político llamado "UNACE" contactó conmigo ayer.
A Paraguay llegaron las noticias sobre Garzon y su desbarre mediático, y Ovidio me invitaba a volver allí, textualmente, a pesar de Lugo.
No. No tengo miedo ninguno. Aquí espero tranquilamente, a que me imputen, que registren mi casa y se lleven mis libros, medallas, bustos, recuerdos y mi vieja camisa azul, conmigo dentro. Esperando que venga quizá la Guardia Civil a manchar su uniforme con la sangre de un pobre viejo, porque de otra manera no creo que lo hicieran.
Este viejo no se asusta. Este viejo conoce lo que fueron las chekas y está preparado para su vuelta. Conoce la guerra, y eso es algo que no hay que olvidar.
Resulta que hasta ha pedido el certificado de defunción de Franco. ¿Y si resulta que le dicen que Franco está vivo?. Creo que Garzón se ensuciaría encima y saldría de España en la primera patera disponible.
Esta semana ya llevo tres entradas. Pero si no escribía esto, mi corazón reventaba.
A Paraguay llegaron las noticias sobre Garzon y su desbarre mediático, y Ovidio me invitaba a volver allí, textualmente, a pesar de Lugo.
No. No tengo miedo ninguno. Aquí espero tranquilamente, a que me imputen, que registren mi casa y se lleven mis libros, medallas, bustos, recuerdos y mi vieja camisa azul, conmigo dentro. Esperando que venga quizá la Guardia Civil a manchar su uniforme con la sangre de un pobre viejo, porque de otra manera no creo que lo hicieran.
Este viejo no se asusta. Este viejo conoce lo que fueron las chekas y está preparado para su vuelta. Conoce la guerra, y eso es algo que no hay que olvidar.
Resulta que hasta ha pedido el certificado de defunción de Franco. ¿Y si resulta que le dicen que Franco está vivo?. Creo que Garzón se ensuciaría encima y saldría de España en la primera patera disponible.
Esta semana ya llevo tres entradas. Pero si no escribía esto, mi corazón reventaba.
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